La Unison refrendó en Argentina su liderazgo mundial en mediación: Jorge Pesqueira

Jesús Alberto Rubio/

Al concluir el XIV Congreso Mundial de Mediación y Cultura de Paz en Buenos Aires, Argentina, se hizo patente cómo la Universidad de Sonora es la institución de educación superior líder en el mundo en este mecanismo de resolución de conflictos, afirmó Jorge Pesqueira Leal, coordinador del Posgrado en Derecho de esta casa de estudios.

El también coordinador general del evento, realizado del 17 al 22 de septiembre, destacó que el liderazgo se debe a que de esta institución emergen propuestas y programas de formación asociados al desarrollo de esa metodología como instrumentos o vía para edificar paz social.

Señaló que fue muy satisfactorio ver cómo esa posición de nuestra universidad se refrendó con la presencia y mensaje del rector Enrique Fernando Velázquez Contreras en la ceremonia inaugural ante más de 1,600 especialistas de alrededor de 25 países del mundo, quienes constataron hacia dónde va la mediación de México, lo que les permite aplicar sus avances en sus respectivas naciones.

Pesqueira Leal destacó la relevancia de que en ese acto hicieran acto de presencia Gabriela Michetti y Germán G. Garavano, vicepresidenta y ministro de Justicia y Derechos Humanos de la República de Argentina, respectivamente, quienes coincidieron en el objetivo de que es necesario aportar a la sociedad alternativas viables para prevenir y reducir la violencia y desactivar conflictos mediante la reflexión y el estímulo de políticas públicas en ese campo.

Asimismo, hizo saber que mientras otros países orientan también sus esfuerzos hacia la resolución de conflictos raciales y religiosos entre naciones, en esta institución se hace hincapié en los espacios “donde se gesta un ser bueno o con una dosis de maldad, como es la escuela, familia y barrio, lo cual para nosotros es de alta prioridad como universidad pública”.

Conclusiones

Destacó que entre las principales conclusiones del congreso fue el consenso mundial sobre la importancia que tiene la solución de los conflictos internos vistos como parte de la historia de vida de una persona, quien al no encontrarle una salida viable, se le queda como una especie de herida emocional que no sana e imposibilita una relación positiva de paz y concordia en su entorno.

“Más allá de la mediación clásica, que se realiza en tribunales y distintos contextos, está el tema que para edificar cultura de paz es necesario que los individuos liberemos nuestra mente de las sustancias toxicas de conflictos de distintas características, ya que si no se resuelven generan un perfil de personalidad que puede producir conflictos interpersonales, sociales e internacionales”, expresó.

Otra conclusión es que se revaloró la mediación desde ser un mecanismo alternativo de solución de controversias a una expresión de justicia autocompositiva, además de que se planteó la importancia de que una tercera persona que practica la mediación requiere de una capacitación de más calidad, convirtiéndonos no en facilitadores, sino especialistas de acuerdo a su formación en ese campo, ya que así lo exige la ley.

Jorge Pesqueira resaltó que uno de los diez foros del congreso fue el relacionado con las nuevas tecnologías e innovación digital, especialmente por el trabajo interdisciplinar en los procesos cognitivos y sociales que ayudan a ser humanos más conscientes y en control de la humanidad y así alejarnos de los egos que nos dañan.

Sostuvo que esa conclusión tiene que ver con la mediación digital en el siglo XXI aplicada a la solución pacífica de conflictos, señalando que es responsabilidad de las generaciones más jóvenes contribuir a la educación y enseñanza de aplicación de uso de las herramientas tecnológicas que surgen.

Indicó que en el desarrollo del evento, Amelia Iruretagoyena Quiroz, directora de la División de Ciencias Sociales de esta casa de estudios, tuvo importante intervención en la mesa temática El rol del estado y la universidad en los métodos participativos y su compromiso social.

Asimismo, dio a conocer que en el marco del congreso, el gobierno argentino declaró Ciudad Mediadora a Salta, una de las provincias sede del evento; se compartió la Declaración de Buenas Aires: Mediación e identificación de justicia y paz en el mundo, y que en esta edición anual se entregó la Medalla a la Paz y la Concordia a Gladys Álvarez, quien inició ese movimiento en Argentina en 1989.