Colabora Unison con la SS y el Instituto Nacional de Salud en diagnósticos de Rickettsia

Beatriz Espinoza//

La Universidad de Sonora, a través del Departamento de Medicina, ha desarrollado por varios años diversas acciones con las autoridades de salud en materia de prevención y, sobre todo, de análisis para el diagnóstico de la Rickettsia, enfermedad que es un problema de salud pública en Sonora, consideró el académico Gerardo Álvarez Hernández.

El investigador universitario informó del curso-taller de capacitación para personal de la Secretaría de Salud (SS) y el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) que concluyó el viernes 27 de mayo para trabajar en la detección de la Rickettsia desde los vectores (perros) y los transmisores (garrapatas).

“La Universidad de Sonora, el Departamento de Medicina, ha venido desarrollando trabajo de investigación desde hace unos diez años en el área de la biología molecular para la detección y diagnóstico de esta bacteria que produce una enfermedad que puede ser hasta un 40% mortal”, expresó.

El epidemiólogo dijo que ya ha habido otras intervenciones con el sector salud y hasta se han realizado acciones en la comunidad con la formulación y aplicación de pintura con insecticida en diversas viviendas y también, se han hecho investigaciones de campo en algunas áreas de riesgo con collares antigarrapaticidas en perros, para buscar la forma de controlar la población de los animales transmisores de la Rickettsiosis.

Añadió que en el Departamento de Medicina los investigadores pertenecientes al cuerpo académico Determinantes en Enfermedades Infecciosas, están conscientes de que la Rickettsiosis o Fiebre Manchada, es un problema de salud pública muy importante en Sonora, pues es el estado con más casos en el país.

Reiteró el interés de retomar este año las colaboraciones debido a que hay muchos huecos en el conocimiento y en la información sobre esta enfermedad que afecta principalmente a la población más vulnerable como son los niños menores de diez años en condiciones de pobreza y de la cual, se ha observado un incremento en el número de casos desde el año pasado.

“El cuerpo académico Determinante en Enfermedades Infecciosas es un equipo consolidado y ya ha realizado acciones y convenios de colaboración con organizaciones internacionales y en este caso, el convenio es con la Secretaría de Salud de Sonora y el Instituto Nacional de Salud Pública que tiene una sede en Chiapas para el desarrollo y estudio de enfermedades transmitidas por vectores e insectos”, precisó.

Agregó que el Laboratorio Estatal ya ha desarrollado estudios sobre la Rickettsia, pero sigue siendo la Universidad de Sonora, a través del Departamento de Medicina la que tiene la capacidad para fortalecer y desarrollar el protocolo para el diagnóstico, pero ahora en perros y garrapatas.

Rickettsia
Álvarez Hernández dijo que se sabe que antes de presentarse la Rickettsiosis en los humanos, la bacteria circula entre los huéspedes primarios que son los perros y en las garrapatas, que son los trasmisores.

“Tenemos que anticipar las causas que son el ambiente que tenemos: la pobreza, el rezago social que tienen mucho que ver”, estableció al señalar que las químicas y los doctores que participaron en la capacitación, están aprendiendo a diagnosticar con la aplicación de la biología molecular para detectar la presencia de la bacteria más temprano, antes de que afecte a los humanos”, estableció.

Precisó que el mecanismo de contagio por Rickettsia es muy complejo pues no es como el mosquito del dengue, que, cuando hay un brote, es porque el mosquito se desplaza varios metros y pica varias veces a una o a diferentes personas.

En el caso de la Rickettsia, abundó, la garrapata, cuando muerde, porque muerde, no pica, tiene que realizar un proceso muy complejo para conectarse a las arteriolas y a las vénulas que tenemos y ahí, chupar sangre.

La garrapata se alimenta de la sangre y para que pueda completar su alimentación requiere de entre dos y cuatro horas, tiempo en el que la permanece adherida al cuerpo y busca zonas ocultas del cuerpo para adherirse como son las ingles y detrás de las orejas, principalmente por ser zonas suaves y flexibles, con mucha sangre y no se siente la mordida porque es indolora.

Dijo que por ese proceso tardado es por lo que no hay brotes, como otras enfermedades como el dengue; sin embargo, señaló que en Sonora hay aproximadamente 50 casos confirmados por laboratorio en lo que va del año y lo preocupante y relevante es que cuatro de cada diez enfermos de Rickettsiosis fallecen. “Eso es muchísimo, es una de las enfermedades con mayor letalidad que tenemos en Sonora”.

Enfermedad difícil de diagnosticar
El especialista comentó que la Rickettsiosis es una enfermedad difícil de diagnosticar porque se parece a todo: fiebre, dolor de cabeza, dolor del cuerpo, de huesos, pero al diagnosticar, el doctor, la comunidad, debe fijarse la cercanía que se tiene con los perros, si ha visto garrapatas en su casa o en el perro y entonces, hay que pensar en la Rickettsia.

Continuar acciones, para evitar que crezcan las poblaciones de garrapatas
Álvarez Hernández reiteró la imperante necesidad de realizar acciones como las que la Universidad de Sonora y las autoridades de Salud realizaron años atrás con la aplicación de pintura con insecticida y los collares antigarrapatas para evitar que las poblaciones de éstas vuelvan a ser muy abundantes.

“Las garrapatas murieron o no se acercaron a las casas en donde se hicieron las acciones y los contagios disminuyeron y eso contribuyó a que bajara también el número de casos”, refirió y recordó que Sonora es en el país, la región con más garrapatas por las condiciones ambientales y también las condiciones económicas, biológicas, de salud, higiene y la abundancia de perros sin cuidado.

“A la Universidad de Sonora, como Departamento de Medicina, como Cuerpo Académico, nos toca apoyar con conocimientos, con avances científicos y es lo que estamos haciendo con estas colaboraciones con el Instituto Nacional de Salud Pública y el Centro Regional para la Investigación que está en Chiapas.

“Estamos tratando de avanzar y de ayudar, decir cómo se hacen las pruebas para identificar en perros y en garrapatas a la bacteria, antes de que haya casos; estas intervenciones van desde la elaboración y aplicación de pinturas, collares; también a través de congresos, reuniones y publicaciones de artículos en revistas científicas, entre otros”, apuntó.