Sonora, en el top 5 de enfermedades alimentarias

Paula Trespalacios Argain

Para abundar sobre la calidad en el servicio y procesamiento de alimentos, el programa radiofónico “A tiempo con la ciencia” contó con la presencia de Gerardo Trinidad Paredes Quijada, académico del Departamento de Ciencias Químico Biológicas.

En la emisión de este lunes 17 de febrero, José Rogelio Ramos Enríquez, titular del programa, tocó el tema con el docente que cuenta con una experiencia de 17 años en esta casa de estudios y 29 años en la industria de alimentos.

“Toda la línea de producción, desde lo que es la cosecha, sacrificio, incluso la crianza; allí inicia la calidad, en cada etapa del proceso se tiene que estar manteniendo la calidad. Nosotros decimos que la calidad no se incrementa, la calidad se tiene que mantener en cada parte del proceso.

“Un alimento cuando es cosechado empieza su deterioro, cuando es sacrificado empieza su deterioro, y nosotros lo que tenemos que hacer, desde el punto de calidad, es mantener lo más posible las condiciones iniciales o adecuadas del alimento durante todo su trayecto hasta donde es el empaque, o incluso el servicio”, puntualizó.

Un repunte

Habló del “boom” de la industria restaurantera y el servicio de alimentación, sobre su repunte en Sonora, pero señaló que se está desfazado porque no se tiene un conocimiento profundidad sobre las normatividades para manejar los alimentos de manera segura.

“Hacerlo bien a la primera, mantener la calidad del alimento en cada etapa del proceso para entregarlo en un restaurante; existe la Norma 251 de la Secretaría de Salud que especifica qué es lo que tienes que hacer o que es lo que por medio de Coesprisson en Sonora, que es lo que te van a solicitar en una visita, auditora o revisión”

“En la última encuesta del Inegi, Sonora ocupa el quinto lugar de enfermedades transmitidas por alimentos en el país; estamos en el quinto lugar de incidencia de enfermedades alimentarias y lo tenemos muy normalizado. Se lo digo a todo público que levante la mano quién nunca ha sufrido una diarrea, y todo mundo la levanta siempre, y la otra pregunta cuándo se comieron un alimento en descomposición o echado a perder, nunca, los alimentos están muy ricos; sin embargo, hacen daño, por la falta de calidad que no se ve”, aseguró Paredes Quijada.

Con base en su experiencia, compartió que ha realizado cientos de auditorías a empresas de alimentos y siempre salen mal y reprobados, por lo que a su manera de ver expresó que hace falta vigilancia y conciencia, ya que no es prioridad en Sonora.

“Yo sé que hay instancias gubernamentales que deben aplicar la vigilancia, porque la Norma esta, quizá haya falta de presupuesto porque son muchos los establecimientos que se tienen que revisar, que están mal y se tiene que poner una sanción o cerrar, y con eso se capitaliza también el gobierno, se pueden capitalizar a partir de eso, porque puede haber incidencias leves o graves o desviaciones que sean clausura.

“Aun siendo Sonora el quinto estado con mayor incidencia de enfermedades alimentarias y que es un problema de salud pública, su índice de mortalidad es bajo, pero es mucho el dinero que se va en servicios de seguridad social en este tipo de pacientes. Yo creo que el gobierno tiene muchas cosas más importantes que hacer que asegurarse de lo que comemos”, consideró el académico.