La estimulación temprana beneficia para vivir con Síndrome de Down: Néstor Camberos

 

Jesús Alberto Rubio//

La adecuada estimulación temprana afectiva y sensorial a quienes presentan el Síndrome de Down (SD), garantiza el mejor desarrollo tanto en el niño o niña como en su familia, afirmó Néstor Antonio Camberos Castañeda, profesor de la Licenciatura en Cultura Física y Deporte de la Universidad de Sonora.

El docente integrante de la Academia del Cuidado y Mantenimiento de la Salud a través del Movimiento del Departamento de Ciencias del Deporte y de la Actividad Física, puntualizó en la importancia de darles la estimulación temprana requerida por su condición genética y configuración especial en su estructura cerebral, neuronal y su estructura física en general.

“Esas características y condición ocasionará que todas sus etapas de desarrollo, así como habilidades, los pondrá en desventaja-retraso desde sus primeros años de vida”, dijo el profesor de la asignatura Actividades Físicas y Deportivas para Poblaciones Especiales.

Su cerebro y cuerpo, afirmó, presenta limitaciones en su capacidad normal física y fisiológica, pero advirtió con especial énfasis de que no hay que tratarlo como alguien que “no puede pensar y hacer las cosas”. De ninguna manera, reiteró en la entrevista en su cubículo en el Gimnasio Universitario de esta casa de estudios.

Por ello, Camberos Castañeda señaló cómo la estimulación temprana, desde lo afectiva y la cuestión sensorial les ayudará a ser una persona funcional en todas las etapas de su vida. “Por supuesto, es desgastante darles atención por ser alguien especial en cuanto a esas características, pero reitero, tienen potencial para ser una persona funcional, que es toda la finalidad en la atención que se da a personas con el SD”, indicó.

Néstor Antonio Camberos puntualizó en que los padres de familia son la pieza clave para lograr el máximo desarrollo de su hijo, su bienestar y su autonomía, por lo que deben informarse, formarse y ser apoyados en el área a fin de que sus estimulaciones les ayuden de forma gradual en sus capacidades para adaptarse al mundo en que vive y conocer personas, objetos o símbolos.

Indicó quea lo largo de los años, a quienes se les estimula mantienen un nivel más alto y estable en su cociente de desarrollo o coeficiente intelectual.

Pauta para su funcionalidad
El ex presidente de la Academia del Cuidado y Mantenimiento de la Salud a través del Movimiento, expresó que dese su perspectiva la mayor afectación es su configuración cerebral, la que marcará la pauta para la funcionalidad cognitiva y motriz que le provoque retraso en ciertas conductas.

Al respecto, mencionó cómo pueden tener ciertas afectaciones en su esquema corporal, la coordinación óculo-segmentaria y el equilibrio tanto estático como dinámico. “En función de ello, será el sentido de las intervenciones”, advirtió.

La tendencia actual, indicó, es que corran y jueguen ya que es a través del movimiento como nos relacionamos con el medio y el entorno que habitamos. “A través de la actividad física se estimulan ciertas áreas cerebrales afectadas, y que tienen que ver con las áreas cognitiva, sensorial y motriz”, planteó.

La enseñanza
Camberos Castañeda precisó en la charla en relación a la enseñanza y atención de la estructura cerebral y física en general que ponen en desventaja a quienes tienen el SD y cómo el área de poblaciones especiales está en orientada al movimiento de la actividad física. “El introducirme a este campo fue una cuestión coyuntural porque se ocupaba en la naciente licenciatura recurso humano formado en esta especialidad y por lo tanto nos capacitamos en poblaciones especiales a través de la actividad física y movimiento”, recordó.

Inclusive, sostuvo que no es común ver a docentes atendiendo esta área, ya que se necesita cierta proclividad, tolerancia y paciencia porque trabajar con personas con esa condición o algún otro trastorno, se requiere cierto enfoque en el trabajo.

Enseguida, habló positivamente de sus estudiantes de la licenciatura a quien atiende en esa área a través de dos grupos, diciendo que muestran mucho interés y empatía en ese campo disciplinar del cual sabían que en la comunidad sonorense no estaba del todo bien atendido.

Por fortuna, destacó que en los últimos años llevan a diversos espacios educativos sus conocimientos a la práctica y la enseñanza escolarizada con niños con alguna deficiencia o trastorno genético.

“Antes era raro encontrar en esos centros de atención múltiple a un profesor de educación física, cuando es elemental la básica estimulación para mover a los niños y niñas”, advirtió.

Respecto a los egresados de la carrera, aseguró que obtienen óptima formación académica y logran adecuada capacitación para la atención a los que presentan el síndrome.

Capacitación y sensibilización
En su asignatura, indicó, los capacita para intervenir a través de la actividad física y movimiento, estimulando en quienes presentan el SD sus zonas afectadas para que se regularice ese retraso en sus diferentes áreas.

Néstor Antonio Camberos consideró que la sociedad en general –a partir de la familia— está cada vez más sensible ante las particularidades de cada segmento poblacional en este tema. Por ello, añadió, el gran objetivo es aumentar el nivel de sensibilización poblacional.

“Vemos cómo se está creando mayor conciencia con gente que no necesita tener en casa a alguien de la familia con el síndrome para sensibilizarse; hoy hay más respeto y consideración dándoles el valor que tienen –nada de diferentes como los demás– para funcionar en la sociedad”, dijo.

Hay mayor inclusión social, reiteró, porque no tienen nada de diferente a otra persona para funcionar como miembro de un grupo social.

“No hay por qué limitarlos, ya que tendrán su propia personalidad con todo y sus limitaciones genéticas, factores ambientales, familia, entre otros factores”, apuntó.

Incluso, a manera de conclusión, reconoció como ya vemos, por ejemplo, en las redes sociales, a niños y niñas con SD, quienes además de formarse en sus planteles escolares, están trabajando con sus potenciales y capacidades en la comunidad.