Inspiración, creatividad y sentimientos han permitido expresarse a grandes compositores

Paula Trespalacios Argain//

Este 15 de enero se celebra el Día del Compositor en México, conmemoración a raíz de la fundación de la Sociedad de Autores y Compositores de México en 1945, que se formalizó en 1983 como reconocimiento de los compositores.

Para Valeria Montoya Salcido, egresada de la Universidad de Sonora y especializada en composición, el trabajo de un compositor es transmitir ideas, sentimientos o emociones a través de la creación de una obra musical que conlleva una estructura y una organización sonora para poder crear algo coherente que exprese lo que se desea comunicar.

“Dentro del mundo de la música existen varias disciplinas como lo son la interpretación, la dirección, la enseñanza musical o la investigación, pero considero que para que cualquiera de estas exista es fundamental el proceso compositivo, sin este simplemente no existiría la música. El trabajo de un compositor es crear obras musicales y estas pueden llegar a perdurar para siempre, a través de los intérpretes o a través de las personas que se interesaron por su trabajo”, consideró.

Mencionó como los más claros ejemplos a reconocidos compositores como Beethoven, Mozart y Chopin; o en el caso de nuestro contexto, la famosa compositora Emiliana de Zubeldia quien es bastante conocida en Sonora gracias a que sus alumnos, colegas o personas en general se han dedicado a preservar su memoria y difundir su obra.

A su parecer el proceso de composición varía mucho de persona a persona, pero hay ciertos elementos que están presentes, como por ejemplo la disciplina, creatividad o las ganas de experimentar cosas nuevas.

En su caso particular, relató que su gusto por la composición comenzó desde que entró a la universidad, pero fue hasta que tuvo la oportunidad de hacer una movilidad estudiantil a la Universidad Veracruzana cuando decidió dedicarse a la composición, por lo que a su regreso inició clases con el maestro Marco Antonio Encinas.

El académico de la Licenciatura en Música, Fernando de Jesús Serrano Arias comentó que nuestro país cuenta con una larga lista de autores, tanto en el ámbito popular como en el clásico.

“Compositores prolíficos, de amplia vena lírica, grandes instrumentistas, de depurada técnica o de silbidito. Es un oficio que se ha desarrollado en nuestro territorio desde la época colonial y ha cubierto tanto la música sacra, como la sinfónica, la ópera, los boleros y la trova, el jazz y el rock, la música folclórica, las baladas, los danzones y un largo etcétera en los diversos géneros”, comentó.

Expresó que aparte de la creatividad, un compositor adquiere otros conocimientos para expresarse.

“No cabe duda de que se requiere habilidad creativa y una capacidad para desarrollar esa característica. En el terreno de la música que, de forma común denominamos clásica, se requiere, además, de solfeo, contrapunto, armonía, instrumentación y orquestación y, en los tiempos actuales, existen diversas técnicas compositivas que utilizan la tecnología para desarrollar el arte musical”, explicó.

Agregó que el 2021 dejó la ausencia de Mario Lavista, quien fuera alumno de Carlos Chávez y, un prolífico y gran compositor cuya obra abarcó diversos géneros dentro del género “clásico” mexicano. Recordemos a los autores ausentes y celebremos a los que dan vida a nuevas formas de expresión sonora, recomendó.

Audio:
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