Hay que comer con moderación los alimentos saturados en azúcares y grasas

Beatriz Espinoza

Durante esta época del año, en el que hay mucha fiesta, reuniones familiares y mucha comida, estamos propensos a incrementar hasta cuatro kilogramos de peso, además de padecer otras enfermedades por el tipo de alimentación que se acostumbra.

Así lo establecieron Irene Silva e Italia Bernal al participar con el maestro Francisco Javier Parra en la emisión del programa de radio Alimentación, problema de nuestro tiempo.

En este sentido, las investigadoras, quienes se integran a la producción del programa que se transmite por Radio Universidad, señalaron que primeramente hay que diferenciar cuando uno consume en exceso o en abuso.

“Cuando uno empieza a consumir mucho de estos alimentos aumentan los niveles de todo, de colesterol, de azúcar, de ácido úrico y todo esto aumenta también el riesgo de padecer diabetes, enfermedades cardiovasculares, sobrepeso y obesidad que, a su vez, trae otras consecuencias como el síndrome metabólico”, comentó Irene.

Agregó que por esta misma condición no comemos bien en esta época del año y estamos más propensas a contagiarnos de gripa, resfriado o incluso de influenza porque se nos bajan las defensas, o comer de más nos provoca alguna enfermedad gastrointestinal, indigestión, estreñimiento y otras.

Lo peligroso de esta época, dijo es que nos vamos acostumbrando a comer de esta manera y para el otro año vamos a comer más lo que nos hace propensos a tener sobrepeso y obesidad y estamos educando a los niños en esta lógica.

“Estamos empezando un proceso de acumulación de ese sobrepeso que no se pierde en el año y se acumula al siguiente y en un periodo de 10 a 15 años la acumulación es total; estamos hablando de decenas de kilos y eso es muy serio.

Reducir consumo

Parra Vergara señaló que estas épocas son para disfrutar y no se vale decir que eviten esto o aquello, lo que debemos hacer es poner atención. “Dar recomendaciones locas no tiene sentido, hay que gozar, hay que gozar todo lo que podamos pero hay que ver que cosas debemos observar para que este goce no vaya a desembocar en los efectos negativos de los que hemos hablado”.

Igualmente, dijo, ocurre con los excesos de alcohol que llevan a cambios importantes en la conducta, pues, a pesar de que nos vamos a sentir mal físicamente, a largo plazo se vienen otras consecuencias.

En este contexto, ambas especialistas, consideraron pertinente pensar en el consumo moderado de alimentos por parte de quien los consume, pero también por parte de quienes los preparan y reducir la cantidad, disfrutarlo sólo en el momento, no comprar de más con el pretexto de los recalentados.
“Otra sería, cambiar o sustituir alimentos que nos permitan reducir las calorías que estamos ingiriendo como puede ser un postre por un yogurt y frutos secos.

“Hay muchas estrategias que se pueden implementar, precisamente para controlar la desbordada cantidad de calorías que consumimos, además, muy importante, tomar suficiente agua para mantenernos hidratados y sentirnos un poco más llenos”, estableció.

Señalaron que si ya se tiene una cena, por ejemplo, durante el día no consumir nada ni andar picando para equilibrar las calorías que se van a consumir en la noche; además, es importante incluir las frutas y las verduras y pasear para hacer un poco de ejercicio.

Para disminuir la carne, dijo, debemos sustituirlo por pollo u otra carne magra, enfatizó, incorporar verduras a los tamales, yogurt por crema dulce o hasta chocolate amargo por chocolate dulce, entre otros.

Debemos tener claro, enfatizaron que quienes preparan los alimentos tienen la responsabilidad en sus manos de la salud de los próximos años de sus hijos y de todos sus familiares y amigos.