Recomiendan analistas la diversificación económica a corto plazo para este 2025

Beatriz Espinoza

Ante la incertidumbre de las políticas arancelarias de Estados Unidos y las condiciones de competencia que se formulan en la economía mundial, economistas consideraron pertinente la diversificación de los procesos económicos en México a corto plazo.

Liliana Albornoz Mendoza, académica de la Universidad Autónoma de Yucatán, y Marco Antonio Córdova Gálvez, del Departamento de Economía de la Universidad de Sonora, consideraron positivos algunos indicadores sin descartar que se presente también un grado de desaceleración por la dependencia del vecino país del norte.

Entrevistados durante la emisión del programa “Economía y sociedad”, que se transmite por Radio Universidad y es conducido por Oscar Castro, los especialistas recordaron que la economía mexicana continúa registrando importantes contracciones.

Córdova Gálvez recordó que la economía mexicana está en franca desaceleración de la planta productiva a nivel nacional siendo el sector de la construcción el más afectado y ha afectado al gasto público que se ha visto disminuido.

“También hay que considerar factores externos como la balanza comercial y, por supuesto, los factores internos, sobre todo con la entrada de un nuevo gobierno y su gasto público”, estableció.

Ambos entrevistados coincidieron en la importancia de los pronósticos de crecimiento que se han dado a conocer por parte de la Presidencia, de un 2 al 3 por ciento y del Banco de México en un 1.3.

“En este contexto, estamos viendo mucha turbulencia, incertidumbre por lo que está ocurriendo con las reglas del juego comerciales con la probable imposición de aranceles por parte de Donald Trump, lo que puede generar efectos negativos al crecimiento económico de nuestro país pues está muy expuesta al mercado norteamericano”, estableció.

Escenario complejo

Córdova Gálvez expresó que hay un escenario complejo para la economía mexicana y sólo podría cambiar si cambia el discurso de Trump, sobre todo en lo que respecta a los aranceles, y sólo así podrían cambiar las expectativas de crecimiento.

Retomó los números de la encuesta del Banco de México publicada los primeros días de febrero y, señala, que en un escenario muy optimista, la tendencia de crecimiento es apenas de un 1 por ciento, muy por debajo de lo que espera el gobierno federal.

Añadió que, de acuerdo a una publicación del INEGI, la confianza empresarial en México cayó alrededor del 5 por ciento lo que significa que hay menos confianza en la administración federal.

Liliana Albornoz dijo que la incertidumbre provoca mucha volatilidad y ésta afecta principalmente a las inversiones y, en especial, la inversión extranjera directa que actualmente está en riesgo.

Inflación con tendencia a la baja

En otro tema, los especialistas hablaron de la inflación en México que, en 2024 y la primera quincena de enero ha registrado una disminución respecto al mismo periodo de años atrás, y esto depende de los precios y la oferta en el mercado.

Sin embargo, Liliana Albornoz dijo que esta tendencia a la baja de la inflación, podría no continuar, pues hay que considerar que apenas estamos en un primer año de gobierno, la desaceleración económica y el programa de política monetaria del propio Banco de México.

“El gobierno apenas está retomando sus programas, está ejerciendo el gasto y ese es uno de los factores que podía incidir en la desaceleración de la actividad económica”, estableció.

De esta forma, consideró que uno de los retos que tiene México para no depender de la economía estadounidense, es el de diversificar sus relaciones comerciales con otros países.

“Tenemos que ver hacia otros mercados y también hay que enfocarnos en el mercado interno que también se podría ver afectado por una reducción de remesas por la política de deportaciones de la inmigración irregular a Estados Unidos. El reto es continuar trabajando e impulsando el mercado interno para evitar una contracción que no sería profunda ni prolongada”, apuntó.

Córdova Gálvez añadió por su parte que un buen proceso de negociación comercial entre México, Estados Unidos y Canadá generaría las condiciones necesarias para que se de un flujo de exportaciones e importaciones entre los tres países generando certidumbre en el ámbito de los inversionistas y empresario.